Estimados clientes,
Después del primer trimestre del año podemos valorar lo que ha sucedido con perspectiva. En primer lugar hemos presenciado ya todos los resultados empresariales del 2009 y que no han sido tan negativos como cabía esperar. Todos los sectores en mayor o menor medida han presentado unas cuentas al menos neutrales cuando no positivas. Uno de los que se esperaban negativas, el sector financiero, ha tenido números positivos salvo en aquellas entidades que se vieron obligadas a pedir ayudas públicas y que, aparte de devolverlas, tienen una estructura de negocio todavía dañada por los motivos que originaron la situación actual. Hay sectores como el tecnológico que ha presentado buenas cifras, incluso tasas positivas de doble dígito. Las utilities se han mantenido más o menos estables, viéndose perjudicados por la bajada de la demanda de gas o electricidad pero favorecidas por el aumento de las materias primas. Por último destacamos que el sector del consumo únicamente ha salvado el año, no destacándose por sus beneficios que han sido ligeramente positivos con cifras modestas.
Comenzamos hablando de España diciendo que lamentablemente las perspectivas que tenían todos los analistas se van confirmando dato a dato publicado. Ni el empleo ni el consumo consiguen seguir la estela de los restantes países europeos, por lo que la salida de la crisis se está confirmando como más tardía que en los países de la OCDE. En el gráfico adjunto vemos como tanto los PMI manufactureros como de servicios llevan siendo inferiores a 50 en España desde octubre de 2008. En la mayoría de países de nuestro entorno desde el verano de 2009 estos indicadores se dieron la vuelta y hace pocos días los datos estadounidenses lo reafirmaron nuevamente.
Después del primer trimestre del año podemos valorar lo que ha sucedido con perspectiva. En primer lugar hemos presenciado ya todos los resultados empresariales del 2009 y que no han sido tan negativos como cabía esperar. Todos los sectores en mayor o menor medida han presentado unas cuentas al menos neutrales cuando no positivas. Uno de los que se esperaban negativas, el sector financiero, ha tenido números positivos salvo en aquellas entidades que se vieron obligadas a pedir ayudas públicas y que, aparte de devolverlas, tienen una estructura de negocio todavía dañada por los motivos que originaron la situación actual. Hay sectores como el tecnológico que ha presentado buenas cifras, incluso tasas positivas de doble dígito. Las utilities se han mantenido más o menos estables, viéndose perjudicados por la bajada de la demanda de gas o electricidad pero favorecidas por el aumento de las materias primas. Por último destacamos que el sector del consumo únicamente ha salvado el año, no destacándose por sus beneficios que han sido ligeramente positivos con cifras modestas.
Comenzamos hablando de España diciendo que lamentablemente las perspectivas que tenían todos los analistas se van confirmando dato a dato publicado. Ni el empleo ni el consumo consiguen seguir la estela de los restantes países europeos, por lo que la salida de la crisis se está confirmando como más tardía que en los países de la OCDE. En el gráfico adjunto vemos como tanto los PMI manufactureros como de servicios llevan siendo inferiores a 50 en España desde octubre de 2008. En la mayoría de países de nuestro entorno desde el verano de 2009 estos indicadores se dieron la vuelta y hace pocos días los datos estadounidenses lo reafirmaron nuevamente.
Los datos de empleo del mes de marzo en España no rompieron la tendencia de los anteriores meses tampoco. Otras nuevas 40.000 personas se incorporaron a los más de 4.100.000 parados que ya estaban en las listas de desempleo, por lo que el gobierno están rectificando la fecha de creación neta de empleo trasladándola a los meses finales del 2010 ya que antes esperaban que a partir del verano sus cifras comenzarían a disminuir. La tasa de ahorro se ha situado en uno de los niveles más altos que se recuerdan: en torno al 20% y en el último trimestre del 2009 llegó hasta el 24,7 %, por lo que es una señal inequívoca de que los españoles no son excesivamente positivos en cuanto a su estabilidad laboral ni futuro económico y lo que es más importante: afecta inexorablemente al consumo. La medida del aumento del IVA al 18% y al 8% teóricamente tendría que suponer una disminución del consumo familiar, y especialmente en bienes como los vehículos a motor y las viviendas. Buscando algunos datos que muestren algo de esperanza ante este panorama hay que destacar que el turismo en la última Semana Santa y los primeros meses del año parece que se ha recuperado (por lo que tendrá repercusión en compañías como Sol Meliá y NH, muy castigadas desde hace dos años) y en febrero y marzo la venta de automóviles se ha situado en los niveles del 2007, dado el mantenimiento de las ayudas públicas y la repercusión que tendrá la subida del IVA que hace que muchos individuos anticipen sus compras.
En cuanto al resto de Europa, destacamos la estabilización de la tasa de desempleo de las principales economías y un aumento de la producción industrial. En el caso de Alemania, cuyo gráfico podemos observar después, parece indicar una recuperación en U y donde ahora estamos iniciando el ascenso. Esperemos que no se produzca una disminución del ritmo industrial y que los problemas internos comunitarios se resuelvan de una vez por todas. Las continuas declaraciones de los principales gobiernos no hacen más que aumentar la volatilidad en los mercados ya que no terminan de concretar medidas y otorgar seguridad a los inversores. Hace unas horas, por ejemplo, hemos escuchado como el vicepresidente griego se quejaba por la actitud del gobierno alemán, y como aun a día de hoy no se sabe si precisará ayuda del FMI o de la UE.
Las últimas estadísticas y datos estadounidenses resultan ser mejores que los europeos a la vista de los datos de empleos publicados el Viernes Santo y también un aumento de la confianza del consumidor. La aprobación final de la ley sanitaria universal no tuvo un gran impacto en los mercados, ya que desde hace tiempo se venía recogiendo en precio, pese a la incertidumbre que se tenía por los votos de algunos congresistas demócratas. En próximas fechas también empezaremos a conocer los resultados del primer trimestre que nos darán la prueba definitiva para saber si el 2010 será el año de la recuperación definitivamente. Otro dato que nos sigue llamando la atención: Australia vuelve a subir tipos y da unas razones bastantes aceptables, por lo que la recuperación en Asia y Pacífico podría estar ya en marcha.
Respecto al problema de la deuda pública seguimos en el mismo punto que hace unos meses, salvo por la diferencia de que todos los países deben afrontar vencimientos en la primera parte de este año y debemos ser cautos hasta ver cual es la verdadera demanda que existe para poder refinanciarse. La mayoría de gestores de fondos, que son los principales compradores de estos títulos, llevan meses diciendo que tal y como están los tipos de referencia no es aconsejable invertir a corto plazo en deuda pública, creencia que apoyamos, por lo que los diferenciales que deben pagar los Estados deben aumentar por esta razón, aparte de por toda la circunstancia macroeconómica que les está afectando. Hasta Grecia, siendo un país de la poderosa UE, está actualmente siendo considerada como un Estado que emite “Deuda Emergente”, no por su dinamismo ni perspectivas de alto crecimiento, sino por sus altas volatilidades, baja demanda y altos cupones que se ve obligado a ofertar. No es para menos, puesto que los CDS de su deuda han llegado a máximos históricos situándose en los 407 puntos básicos. A continuación se puede observar en el eje X el plazo de duración de la deuda emitida y en el eje Y la rentabilidad de toda la deuda emitida por el Tesoro americano (datos de octubre de 2009, por lo que actualmente estamos en unas fechas en las que la refinanciación es elevada)
Una vez hecho la referencia a la deuda pública, las perspectivas que vemos para la deuda corporativa no han cambiado respecto a lo que mantuvimos hace meses: el recorrido para este año va a ser muy inferior al que ha tenido desde el otoño de 2008. En primer lugar porque la subida de los tipos de interés son una amenaza para la renta fija que tarde o temprano llegará y afectará sustancialmente a las emisiones realizadas con vencimientos superiores a los cinco años (L/P). En segundo lugar porque las empresas ya no están dispuestas a lanzarse a emitir bonos con cupones tan elevados, ya que estudian otras alternativas más atractivas financieramente. Por lo tanto, debemos seguir teniendo cuidado con los productos de renta fija que mantengamos en cartera para cuidar mucho su vencimiento y calidad crediticia y tener presente que rentabilidades como las pasadas no las veremos este año. De media los mejores fondos de renta fija corporativas en los tres primeros meses (YTD) han dado una rentabilidad del 1%/1,5% y algo más las emisiones de bonos directas que estudiamos (todas ellas con duraciones razonables para tener más seguridad).
Pocas novedades en el apartado de las materias primas, ya que el oro lo encontramos en los niveles de los 1126 $ por onza y parece que le cuesta mantener la tendencia alcista del 2009, en parte producida por el temor de algunos inversores y a la consideración de valor “refugio”. El petróleo marcó hace unos días los 84 $ por barril, máximos desde octubre de 2008, y que indica un aumento de la demanda. Buen dato por tanto para pensar que la demanda mundial para la industria está ascendiendo y también impulsada por los transportes y el comercio mundial:
En cuanto a las divisas las proyecciones no son tan claras como en el resto de activos. Todas las dudas que se tiene con las emisiones de deudas, con el riesgo de impago o incluso de default está afectando notabilísimamente al mercado de divisas mundial. El tipo de cambio euro/dólar está teniendo un comportamiento muy volátil y que es difícil de predecir a corto plazo. Hace algunas semanas los expertos vaticinaban la paridad en unos cuantos meses, ya que sumado a la debilidad europea a la fortaleza y especulación de unos Hedge Funds todo parecía indicar que el nivel del 1,30 iba a ser superado hasta los 1,25 aproximadamente. Sin embargo llevamos dos semanas con una cierta estabilización de sus cotizaciones y la opinión no parece ya ser tan generalizada como anteriormente. Para clientes conservadores seguimos opinando lo mismo: nada de riesgo divisa, ya que siempre hay activos en euros que nos hacen eliminar riesgos innecesarios. Para clientes más proclives al riesgo una pequeña asunción de riesgo puede ser interesante siempre que estemos encima de las posiciones para ver el techo de la tendencia alcista y nunca con posiciones que desestabilicen la posición global.
Por la parte de la renta variable vivimos también unos momentos de aparente calma en los principales mercados, aunque el Ibex posee una volatilidad todavía muy elevada y no ha recuperado los niveles del 2009. Como comentamos anteriormente las cuentas empresariales no fueron especialmente malas teniendo en cuenta las expectativas de ventas y/o ingresos que se tenían respecto al 2009. En las próximas semanas empezarán a producirse nuevas noticias sobre el primer trimestre, juntas generales de accionistas y los repartos de la mayoría de dividendos.
Por sectores se ha demostrado nuevamente la volatilidad del sector financiero, aunque los bancos comerciales americanos presentaron unos resultados que sorprendieron al mercado por sus beneficios e incluso Warren Buffet aumento sus posiciones en entidades como Wells Fargo. Sin embargo el panorama todavía no es demasiado claro como para iniciar una compra sin riesgo, ya que el mercado inmobiliario no se ha estabilizado todavía, la morosidad debería aumentar progresivamente y la reestructuración de las cajas de ahorro muestran a estas alturas una situación todavía no lo suficientemente clara. Pensamos que hay otros sectores más idóneos en las actuales circunstancias, como el tecnológico, el industrial o el consumo no cíclico. En el último informe de mercados expusimos nuestros valores preferidos, sugiriendo sobreponderar EE.UU y Alemania/ Francia frente al mercado doméstico, que ha sido a la postre uno de los que peor se ha comportado en lo que llevamos de año, tal y como podemos ver:
¿Qué conclusiones podemos sacar de la tabla anterior? Observamos como el comportamiento de la bolsa americana ha doblado a la media de la UE, muy lastradas todavía por los recortes que se produjeron en España, Grecia, Portugal e Italia (el otro país más afectado, Irlanda, rompe la tónica al ganar un 9%). Lamentablemente la bolsa española es la peor de la zona OCDE en 2010, teniendo el sector bancario unas pérdidas que le doblan. Los principales países emergentes no han tenido una subida tampoco muy seria: China recorta un 3,6%, India y Brasil apenas suben un 3% y Rusia destaca con un sorprendente 11,38%. Los grandes ganadores son los países de Europa del Este, con Ucrania y los países bálticos a la cabeza.
¿En qué momento de mercado nos encontramos? El S&P 500 lleva varios intentos para superar la importante resistencia del 1180, superándolos antes de la Semana Santa pero incapaz de seguir con la tendencia alcista. Veremos si finalmente el mercado es tan alcista en las próximas sesiones como para afrontar con fuerza los 1220/1230 y buscar nuevos niveles y resistencias. Desde Morgan Stanley creen que el mercado podría llegar a esos niveles, pero que en tal situación habría que posicionarse más conservador y analizar nuevas tendencias posibles. El Ibex sin embargo tiene otros niveles que observar, puesto que todavía no se ha recuperado de las jornadas grises que vivió en febrero y que hace que todavía estemos en negativo. Llevamos varias jornadas con mucha volatilidad y el nivel de los 11200 sin superarse, situándose el 10.800 como el nivel mínimo donde vuelve a rebotar. En un punto intermedio podríamos situar a las bolsas europeas, intentando el Eurostoxx 50 llegar otra vez a los 3.000, aunque cada jornada se vuelve incierta cuando abre la bolsa estadounidense, que es la que ahora más que nunca impone su ley. A continuación, a modo de simple curiosidad, agregamos tabla de los rendimientos medios que por meses ha tenido el Dow Jones en los últimos cincuenta años.
Con muchas noticias macroeconómicas a los dos lados del atlántico comenzamos un nuevo mes de abril que como se observa es históricamente el más alcista. No será este año 2010, pensamos, un gran ejercicio bursátil con rentabilidades de dos dígitos, pero aun así hay grandes oportunidades de compra para dejarlas reposar y que a largo plazo den sus frutos. El ritmo de crecimiento de la inflación está siendo cada vez más una realidad, por lo que debemos anticiparnos en la medida de lo posible para intentar superarla con creces.
ANÁLISIS MACROECONÓMICO
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