Informe de mercados ---7/01/2010---
Estimados clientes,
Nuestra visión macro para este año respecto a la economía global es de prudencia. Ni hemos contemplado la hecatombe del sistema financiero ni hemos salido de la mayor crisis económica desde la Gran Depresión. Los crecimientos de las economías desarrolladas estarán en torno al 2% del PIB en EE.UU. y en el 1,5 en Francia o Alemania. Las de España todavía seguirán siendo negativas durante unos cuantos trimestres más, en cualquier caso inferior al de sus homólogos de la euro zona. El consumo en todos estos países no está ayudando demasiado, solo siendo positivos sus sectores exteriores que se ven favorecidos por un aumento del comercio internacional.
La gran cantidad de deuda pública emitida, y que se sigue emitiendo, provocada por las grandes inyecciones públicas a la economía, ha hecho que las cuentas públicas se estén resintiendo en todos los países. En los supuestos más extremos han provocado pánico e incertidumbre en algunos países, teniendo que hacer declaraciones tranquilizadoras por parte de los Ministros de Economía asegurando la solvencia del país, como ocurrió en el caso de Grecia. También hemos de acostumbrarnos a ver situaciones semejantes a las que se dieron en la parte final del año 2009 con la deuda del Reino de España: las principales agencias de rating pueden dar avisos sobre bajadas de rating de alguna economía desarrollada, incluso la deuda británica está puesta en duda por algunos analistas que no consideran fiable la opinión de estas agencias por considerarlas proclives a no dañar más aún las economías anglosajonas. A continuación se muestran las deudas públicas y su repercusión en su PIB. Más que nunca debemos controlar periódicamente los CDS de estos países y observar minuciosamente la cartera de nuestros fondos que contienen deuda soberana:
El panorama en los países emergentes es mucho mejor, sobre todo en Brasil, China e India. Sus crecimientos siguen siendo elevados, aunque ya no lo hacen a velocidades de dobles dígitos. Sus finanzas públicas no están tan dañadas como los países desarrollados, y el desempleo y demás indicadores económicos nos indican que su consumo no parece que se estanque, además de que siguen siendo economías netamente exportadoras. Como anécdota hay que destacar la noticia que daban a bombo y platillo los principales diarios económicos: que China se ha convertido hace pocas semanas en el país más exportador del planeta, superando a la economía que lo venía siendo tradicionalmente (Alemania).
Las previsiones sobre los tipos de interés se mantienen prácticamente igual que en nuestros últimos informes: hasta el segundo semestre de este año no contemplamos que la FED considere que debe comenzar con la subida progresiva en Estados Unidos, adelantándose a lo que decida el Banco Central Europeo y perjudicando notablemente a economías que como la española van más rezagadas que otras del viejo continente.
En cuanto a las divisas, parece que existe un consenso más o menos generalizado acerca de la subida del dólar respecto al euro hasta situarnos en los niveles del 1,40 ~ 1,42 dólares por euro. Tras el aparente descenso que se produjo en pasados meses para intentar estimular la economía americana vía exportaciones, parece que los síntomas de mejoría de la economía y consumo americano, junto con la presión de aquellos países que son los máximos acreedores de deuda americana (fundamentalmente China) hace que veamos a la divisa americana en el rango antes referido durante este año.
En el gráfico siguiente se muestran las previsiones sobre crecimiento del PIB de las principales economías para el año 2010 según Bloomberg:
El mercado de deuda corporativa parece que está dando signos de agotamiento. Recordemos que fue uno de los triunfadores del año pasado favorecido por la reducción del crédito dispuesto para las empresas. Actualmente los diferenciales con el euribor se está estrechando cada vez más en aquellas compañías con unos rating más elevados, y solo quedan oportunidades de altas rentabilidades para los supuestos más agresivos. Esperamos infraponderar posiciones en deuda corporativa en los próximos meses para intentar anticiparnos a lo que podría ser una pequeña burbuja del año 2010 como han adelantado algunos analistas.
Respecto a la renta variable tras los días festivos que hemos disfrutados los mercados parecen que se han comportado de forma bastante positiva. Pese a las dudas que se presentaban a finales del mes pasado sobre la posibilidad de otro rally alcista de final de año por el estupendo año bursátil, finalmente el las bolsas sí que rebasaron las resistencias que estaban intentando superar durante los últimos tres meses. De este modo, el Ibex 35 supero los 12000 puntos, llegando a los 12222; el SP 500 rebasó los 1120, estando actualmente en torno a los 1137 puntos; el Eurostoxx 50 hizo lo mismo con los 3000, estableciendo sus máximos en los 3020. En otros mercados, el Nikkei japonés subió un 11,27 % en diciembre, aunque está todavía pendiente de superar los máximos que se marcaron en los meses de agosto y septiembre.
Ahora bien, la gran pregunta que se nos presenta este año es: ¿Viviremos otro año bursátil igual de bueno? Raro es el analista que se decanta por subidas superiores al 25 %. A continuación presentamos una encuesta orientativa acerca de las perspectivas para el 2010:
¿Qué conclusiones podemos sacar de las estadísticas? Dando a estos números la importancia que todos sabemos, más bien escaso, el consenso del mercado es que será un año ligeramente alcista, sobre todo en los primeros meses del año, y que difícilmente estaremos en otro ejercicio bursátil con subidas superiores al 20 %.
Pero teniendo como referencia el año natural 2010, veamos qué piensan los grandes bancos de inversión sobre los niveles sobre los que cerrará el año el SP 500:
Las conclusiones que podemos sacar es que 2010 puede ser un año alcista para la renta variable, aunque en menor medida que el pasado, pudiendo estar varios meses en un movimiento lateral, por lo que habría que tener especial cuidado sobre el momento de entrada y salida.
Aún así, y si tenemos que ajustar nuestras previsiones, a corto plazo contemplamos al SP 500 intentando superar sucesivas resistencias en los 1160 y los 1200 puntos. Estos dos niveles esperamos que se superen en el primer y segundo trimestre sucesivamente. Siguiendo nuestro modelo de inversión en compañías siempre con buenos fundamentales y con un horizonte de inversión de largo plazo, todavía a día de hoy vemos a empresas con precios por debajo de los que deberían cotizar, es decir, es el momento adecuado para completar las carteras con el estilo value investment. En este sentido no cambiamos nuestra opinión sobre el sector bancario y el de los seguros. Pensamos que todavía debe aflorar bastante todo el stock de viviendas en sus balances, y las repercusiones que las reuniones de Basilea acerca de la provisión para estos activos pueden hacer que durante los próximos ejercicios sean bastantes negativos. A ello hay que sumar la subida de la mora durante los próximos meses y la incertidumbre que todavía persiste en el mercado de crédito tradicional bancario. Dentro de este sector, los bancos medianos y pequeños sufrirán en mayor grado debido a su exposición única al mercado español, sobre todo centrado en el crédito a familias y pequeñas empresas. Los grandes bancos españoles que se encuentran presentes ya en varios países y continentes se comportarán algo mejor debido a su presencia en zonas más dinámicas y en continua expansión, sobre todo en Latinoamérica.
Consideramos que hay que sobreponderar las posiciones en sectores tecnológicos. Tanto en Europa como en Estados Unidos consideramos a varias compañías interesantes para los próximos tiempos debido a sus buenos resultados presentados y las próximas perspectivas que esperamos que publiquen. El impulso que se está dando a nivel global a la innovación y a un cambio productivo hacia la máxima eficiencia hace que veamos con buenos ojos este sector para el 2010. Otro sector interesante a tener en cuenta es el de las infraestructuras, entre otros factores por las inversiones estatales que están realizando todos los gobiernos y que no tienen ningún síntoma de reducirse durante los próximos ejercicios.
En cuanto a las materias primas, se prevé otro año especialmente positivo, pero debemos tener especial cuidado en cuanto al subyacente sobre el que invertimos. El petróleo cuenta con un alto rango de subida según la mayoría de los expertos. De este modo David Fessler, analista del Club Oxford (uno de los mayores y más importantes club de inversión privados del mundo), ve al crudo entre 70 y 100 dólares por barril durante este año. Compartimos sus opiniones: pese a que el modelo energético está en cambio, las economías que están en expansión, volvemos a incidir en China e India, seguirán apoyando sus planes industriales en estos combustibles fósiles. La situación política en los países exportadores no tiene síntomas de estabilizarse, como los altercados que hoy en día se están produciendo en Irán, y parece que los nuevos yacimientos están dando muestras de que las nuevas proyecciones aumentan a un ritmo inferior al de la demanda. Un previsible aumento del consumo mundial, y más concretamente en el comercio internacional, hace que la demanda siga aupando al precio hasta los 80-85 dólares por barril. Estamos estudiando las alternativas de inversión que podemos utilizar para aprovechar estas situaciones, bien vía ETF, acciones de empresas que se verán favorecidas (Repsol en España, TOTAL en Francia, etc), fondos que inviertan directamente en barriles, etc. Las energías limpias y renovables parecen tener un futuro algo más claro, pese a que de la reunión de Copenhague se esperaba ciertamente un compromiso mayor. En pasados informes podrán observar como preferidas algunas compañías españolas que centran sus negocios en estas actividades
El oro sigue siendo uno de los activos sobre los que las discusiones siguen siendo más dispares. Si bien algunos analistas creen que tiene recorrido hasta los 2000 dólares por onza, otros consideran que será la próxima burbuja en estallar. La prudencia nos hace ser más cautos y contemplar esta alternativa como interesante siempre que soportemos alta volatilidad en nuestras posiciones. Como no, también hay que estar alerta sobre las compras que hacen los bancos centrales de los países en desarrollo para aumentar las reservas en oro y otros metales preciosos.
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